En nuestra escuela de Medicina China prestamos mucha atención a la dietética y nutrición ya que los alimentos han de convertirse en nuestra medicina y saber utilizarlos es la clave fundamental de una buena salud. En la historia de la medicina china tenemos decenas de “citas” referidas a la alimentación y de cómo, ésta, trata infinitas enfermedades y síndromes.

Diferencias entre intolerancia alimentaria y alergia alimentaria

Pero ¿qué sabemos sobre las intolerancias alimentarias?. En la actualidad, uno de los temas medicinales más confusos es el concepto de alergia alimentaria. El problema básico es que muchos confunden el término “alergia alimentaria” con el de “intolerancia alimentaria”.

Cuando se sufre una alergia alimentaria, tan pronto como se ha ingerido el alimento que causa la alergia se sienten síntomas bastante obvios que pueden ir desde una urticaria hasta una dificultad respiratoria inmediata, pasando por vómitos, etc.

Síntomas

Además de este tipo de alergias a los alimentos,  podemos experimentar intolerancias alimentarias que incluyen diversas reacciones como cefaleas, calambres, distensión abdominal, diarreas, mucosidad nasal, erupciones cutáneas, cambios de humor, dolores articulares y un largo etcétera.

Hay que tener en cuenta que las intolerancias alimentarias no siempre aparecen en las pruebas alérgicas convencionales. Hay personas que no muestran reacción alguna a ciertos alimentos hasta transcurridos dos o tres días de haberlo ingerido.

¿Por qué algunas personas debutan con tales intolerancias?. Por lo general, un 80 / 90% de las intolerancias son “adquiridas”; sólo un pequeño porcentaje parece atribuirse a un origen genético. Una de las razones por las que aparece una intolerancia alimentaria es que solemos comer siempre los mismos alimentos (15 ó 20 distintos).

Causas

Al estudiar medicina china, sabemos que el Intestino Delgado se aglutina y bloquea con las proteínas de aquellos alimentos que repetimos con asiduidad de manera que el organismo comienza a sensibilizarse a estos alimentos y la intolerancia aumenta a medida que se siguen comiendo.

De forma progresiva y cuantitativa, nuestro sistema digestivo se irá debilitando además por otros factores como la comida rápida, fármacos o antibióticos, estrés y, en general, malos hábitos nutricionales (alcohol, tabaco, etc).

Cuando debilitamos nuestro sistema digestivo, nuestro intestino se vuelve más permeable de lo que correspondería a un sistema gastrointestinal sano. Ya nos hemos familiarizado con la etiqueta de “síndrome del intestino permeable” yo emplearía otra terminología: “síndrome de intestino hiperpermeable”.

En general, se trata de una patología que genera malas digestiones y una mala absorción de los alimentos en los intestinos. Las proteínas de los alimentos no se descomponen adecuadamente y a través del intestino delgado se absorben moléculas de proteína más grande de lo normal. El sistema inmunológico interpreta que esas moléculas son sustancias invasoras y las ataca.

En el proceso de contraataque, el organismo libera unas sustancias químicas inflamatorias que dan lugar a muchos y diversos síntomas físicos y mentales; entre otros culpables se encuentran los hongos que invaden el tracto digestivo como Candida albicans o infecciones parasitarias que alteran la salud intestinal y la del sistema inmunológico.

Cómo evitar la intolerancia alimentaria

Los alimentos que más suelen causar intolerancia alimentaria son: leche de vaca y derivados, trigo, azúcar, soja y frutos secos. Durante dos o tres semanas debemos eliminar estos alimentos para testar nuestra salud. Iremos eliminando en primer lugar aquellos alimentos que más nos apetecen ya que son los que más solemos comer y, en consecuencia, los que más posibilidades tienen de ser candidatos a una intolerancia.

De esta manera, llegará un momento en que alguno de los alimentos que hemos dejado de comer, no nos provoque la sintomatología que habitualmente tenemos (cefalea, moqueo nasal, distensión abdominal, diarreas, etc.). Después de esta fase, iremos introduciendo de uno en uno el resto de los alimentos eliminados para observar las reacciones en nuestro organismo y poder detectar algún otro ingrediente nocivo para nosotros.

Esta es una manera sencilla y “casera” de saber qué es lo que nos está debilitando y, en consecuencia, poder eliminarlo.

Problemas graves

Sabías que las intolerancias alimenticias pueden causar…: afecciones en la Vesícula Biliar, alergias, ardor de estómago, artritis, asma, AUTISMO, bronquitis, cándidas, depresión, diarrea, cefaleas, eccemas, enfermedades autoinmunes, erupciones cutáneas, esquizofrenia, estreñimiento, fatiga, hemorroides, inflamación abdominal, hipoglucemia, infección de oídos, inflamación intestinal, inmunodeficiencia, psoriasis, síndrome de colon irritable, sinusitis, vaginitis, trastorno de déficit de atención y trastorno de hiperactividad y un largo etcétera que cada día aumenta y engrandece esta lista a la que debemos de añadir y no olvidar mencionar los “metales pesados que nos inyectan con las vacunas y que tomamos a través de pesticidas, insecticidas, herbicidas, etc., con las que son fumigadas las verduras, frutas, legumbres, etc.,  y que son uno de los agentes más activos en la generación de la hiperpermeabilidad intestinal con causa directa en los trastornos de atención, hiperactividad y autismo que, probablemente, vendrán diagnosticados como consecuencia a una “encefalitis postvacunal” (término acuñado por la medicina alopática recientemente y que la OMS reconoce).

Medicina tradicional china

En nuestra escuela de medicina china entendemos que no podemos obviar estos factores que podríamos considerar patógenos y que forman parte de nuestros hábitos alimenticios diarios así es que los consideramos como “factores patógenos” directamente y los tratamos con dietética y nutrición, fitoterapia, acupuntura, Tui Na y, fundamentalmente, haciendo un buen diagnóstico diferencial de medicina tradicional china para “resetear” el organismo, aumentar el sistema inmunológico, limpiar el intestino grueso y hacer que recupere su estado de permeabilidad normal, recuperar la flora gástrica e intestinal y tratar cada uno de los síntomas de forma individualizada y personal.

Dentro de nuestros seminarios de formación continuada podrás estudiar detalladamente “los problemas patológicos derivados de las intolerancias alimenticias y su tratamiento”.

 

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